No sé si soy buena escribiendo, ésta es de las primeras veces que me atrevo a hacerlo; alguna vez abrí un blog, pero no fui lo suficientemente constante para mantenerlo, sin embargo las 3 o 4 veces que expuse mi corazón, tuve mis críticas. Buenas o no, hoy lo hago nuevamente, dicen que escribiendo puedes arrancar de alguna manera el dolor que llevas dentro, o plasmar y dejar huella de ese momento de felicidad inmensa que se cruzó en el camino.
Acabo de ver una película, y no es que todas te hagan llorar o sentir, a no ser que en ese momento te sientes identificada con ella, esto me pasó con Cashback, película inglesa, buena por sus imágenes, buena por la fotografía, buena por la música, buena por la historia; una película que me hizo sentir, llorar y revivir con solo una frase (al final de la película) un par de momentos fuertes (si se los puede llamar así) de mi vida.
No retuve la frase literalmente, pero decía algo así: “a veces es bueno detenerte y vivir el tiempo, ese minuto, ese segundo donde se encuentra y se cruza el amor”, pero muchas veces, la mayoría del tiempo vivimos tan deprisa que esos momentos de amor los dejamos pasar y simplemente se van.
Cuántas veces hemos dejado pasar el amor delante de nosotros, por no detenernos a vivirlo, a sentirlo en el momento preciso, existe el momento preciso?. La película puede ser otra mas con un final feliz, pero no es esto lo que buscamos, una historia romántica con final feliz.
Con la película, con la última frase recordé dos minutos de mi vida, dos minutos que dejaron huella, dos minutos que no tuvieron ese final feliz…Dejé pasar los dos minutos, no los viví, no los detuve y los perdí.
Uno de ellos fue cuando viajé a un curso en Luxemburgo, en el cual coincidí con mi mejor amigo, amigo del cual me había enamorado, al cual quería muchísimo y que sabía que en este viaje las cosas podrían cambiar. En un minuto tuve la decisión en mis manos, la decisión de dejar de ser solo amigos y poder ser algo más… era lo que durante mucho tiempo esperaba, era lo que en ese tiempo soñaba. El dijo “quédate conmigo no te vayas”, tenía que decidir entre quedarme con él en Luxemburgo el fin de semana o ir con mis amigos y conocer Paris, total era posible no volver a tener esta oportunidad … este fue mi minuto, un minuto de decisión… la respuesta fue ir a Paris.
Mi segundo minuto fue con quien hoy es solo un amigo, pero que hace 6 meses y un poco más terminamos con una relación de casi dos años; dos años en los que me enamoré, viví intensamente, sentí; y que hoy aún duele y a quién aún extraño.
Todo cambió un día en que despertamos, él me abrazó, me dio un beso y dijo “deberíamos vivir juntos”, y sin detenerme a pensar mi respuesta fue” sí, hay que ver”… pero, porqué el hay que ver, que me detuvo a dar una respuesta corta, la que él esperaba … un simple sí!. Desde ese minuto, en que no tuve una decisión firme, la historia cambió hasta que terminó.
Fueron solo dos minutos, dos minutos que con otra respuesta hubieran cambiado mi vida, mi historia y tal vez, solo tal vez hubiera tenido mi final feliz, aquel que todos esperamos.
Existe el final feliz? o mis respuestas fueron las correctas?, ya no sé; sin embargo al terminar la película, lloré…sí que lloré, los recordé y añoré lo que alguna vez pudo haber sido… pero no fue.
Acabo de ver una película, y no es que todas te hagan llorar o sentir, a no ser que en ese momento te sientes identificada con ella, esto me pasó con Cashback, película inglesa, buena por sus imágenes, buena por la fotografía, buena por la música, buena por la historia; una película que me hizo sentir, llorar y revivir con solo una frase (al final de la película) un par de momentos fuertes (si se los puede llamar así) de mi vida.
No retuve la frase literalmente, pero decía algo así: “a veces es bueno detenerte y vivir el tiempo, ese minuto, ese segundo donde se encuentra y se cruza el amor”, pero muchas veces, la mayoría del tiempo vivimos tan deprisa que esos momentos de amor los dejamos pasar y simplemente se van.
Cuántas veces hemos dejado pasar el amor delante de nosotros, por no detenernos a vivirlo, a sentirlo en el momento preciso, existe el momento preciso?. La película puede ser otra mas con un final feliz, pero no es esto lo que buscamos, una historia romántica con final feliz.
Con la película, con la última frase recordé dos minutos de mi vida, dos minutos que dejaron huella, dos minutos que no tuvieron ese final feliz…Dejé pasar los dos minutos, no los viví, no los detuve y los perdí.
Uno de ellos fue cuando viajé a un curso en Luxemburgo, en el cual coincidí con mi mejor amigo, amigo del cual me había enamorado, al cual quería muchísimo y que sabía que en este viaje las cosas podrían cambiar. En un minuto tuve la decisión en mis manos, la decisión de dejar de ser solo amigos y poder ser algo más… era lo que durante mucho tiempo esperaba, era lo que en ese tiempo soñaba. El dijo “quédate conmigo no te vayas”, tenía que decidir entre quedarme con él en Luxemburgo el fin de semana o ir con mis amigos y conocer Paris, total era posible no volver a tener esta oportunidad … este fue mi minuto, un minuto de decisión… la respuesta fue ir a Paris.
Mi segundo minuto fue con quien hoy es solo un amigo, pero que hace 6 meses y un poco más terminamos con una relación de casi dos años; dos años en los que me enamoré, viví intensamente, sentí; y que hoy aún duele y a quién aún extraño.
Todo cambió un día en que despertamos, él me abrazó, me dio un beso y dijo “deberíamos vivir juntos”, y sin detenerme a pensar mi respuesta fue” sí, hay que ver”… pero, porqué el hay que ver, que me detuvo a dar una respuesta corta, la que él esperaba … un simple sí!. Desde ese minuto, en que no tuve una decisión firme, la historia cambió hasta que terminó.
Fueron solo dos minutos, dos minutos que con otra respuesta hubieran cambiado mi vida, mi historia y tal vez, solo tal vez hubiera tenido mi final feliz, aquel que todos esperamos.
Existe el final feliz? o mis respuestas fueron las correctas?, ya no sé; sin embargo al terminar la película, lloré…sí que lloré, los recordé y añoré lo que alguna vez pudo haber sido… pero no fue.
5 comentarios:
No sé si fueron las decisiones correctas o no, lo importante es saber por qué te estás cuestionando estas cosas de tu pasado, ¿por qué te "hacen ruido" en estos momentos?
Creo que seguiste tu instinto, lo que te dictó el corazón...
De eso precisamente se trata la vida, uno nunca sabe a ciencia cierta si las decisiones que toma son las mejores o no, o si lo van a llevar al final feliz que tanto desea o mas bien alejarlo de el. Pero, que mas se puede hacer que vivir a pleno y confiar en el instinto?
En ese momento estoy segura que fue la mejor decisión, la mas firme y la más segura, la más apropiada.
Yo considero que no debes arrepentirte de lo las decisiones tomadas.
No vale la pena cuestionarse decisiones, y menos cuando estás en otro momento de tu vida y las condiciones han cambiado. Uno toma decisiones en el momento y no hay buenas y malas decisiones, sólo diferentes resultados.
Ahora las ves como mal tomadas pero en el momento no lo fueron, y en todo caso lo importante es lo que vives en este momento y las decisiones que tomes de hoy hacia adelante.
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