martes, 10 de junio de 2008

Extraño, te extraño

En los brazos de él te extraño, en sus manos que me buscan me pierdo, me extravío de mí y no existo, no estoy, me he ido.

...y estoy contigo, extraño... me eres conocido, te sé y me sabes...
nos sabemos aún sin tocarnos,
sin habernos visto..

...toda mi ira reprimida por tu abandono, la arrojo fuera de mis ojos, y me miras, dejo que me mires, y me agarro de ti para no caerme... no soy arena y no eres agua, nos contenemos a nosotros mismos fuera de nuestro universo, y estamos juntos: el extraño y yo estamos juntos.

Te extraño, extraño, y te lloro contra mi almohada, me haces hueco entre pecho y espalda.

Sin embargo te extraño, extraño mío.

.

2 comentarios:

Pillo dijo...

Creo que llorar en la almohada por aque que acaba de cerrar la puerta es algo tan sublime como las caricias que se dieron antes...

Mond dijo...

Extrañar a un extraño y llorar por él... Pensar en sus caricias, en lo que pudo ser... en aquel castillo de cristal que imaginamos tener.