...y estoy contigo, extraño... me eres conocido, te sé y me sabes...
nos sabemos aún sin tocarnos,
sin habernos visto..
...toda mi ira reprimida por tu abandono, la arrojo fuera de mis ojos, y me miras, dejo que me mires, y me agarro de ti para no caerme... no soy arena y no eres agua, nos contenemos a nosotros mismos fuera de nuestro universo, y estamos juntos: el extraño y yo estamos juntos.
Te extraño, extraño, y te lloro contra mi almohada, me haces hueco entre pecho y espalda.
Sin embargo te extraño, extraño mío.
.
2 comentarios:
Creo que llorar en la almohada por aque que acaba de cerrar la puerta es algo tan sublime como las caricias que se dieron antes...
Extrañar a un extraño y llorar por él... Pensar en sus caricias, en lo que pudo ser... en aquel castillo de cristal que imaginamos tener.
Publicar un comentario