jueves, 25 de diciembre de 2008

"Pardon my lips. They find joy in the most unusual places."

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Para F

No sé si entiendas lo mucho que te extraño, pero a veces me siento con esa angustia de no saber si algún día volveré a verte. Me gana la melancolía y recargo mi cabeza en la soledad que me acompaña para ver por mi ventana todo lo que nos separa.

Esas distancias infinitas, los días se me llenan de ausencia, se convierten en semanas, meses y te veo como ese punto de luz al final de mi atarceder, no estás aquí pero ahí estás a veces muy brillante, otras muy difuso, me he cansado de los amaneceres desiertos de mi alcoba.
Ya me embriagué con otro hombre, ya no soy:
Naila
para ti.

sábado, 22 de noviembre de 2008

¿Que se siente?

¿Que se siente? a veces no tengo definicion, pero se que te tengo rencor aun.
Se que muchos diran que es peor para mi, que eso solo me daña, que porque no dejo ir?
Bueno, es un proceso largo y cada quien lo vive como puede o como quiere.

El mio ha sido asi, siento que la vida es injusta. ¿Porque yo tuve que llorar tantos meses, pasar por infidelidades, mentiras, restricciones? Mientras tu, parece que la vida te compensa. Aqui y en China eso es injusticia! ( y no, no es drama en exceso)

¿Que todo eso me trajo a donde estoy ahora?
Ah bueno si, si yo fuera un ser humano un poco menos dificil, solo veria el lado positivo ( y aprendere algun dia a hacerlo, por mi salud mental).
Si se estudiara mi vida en el punto que se encuentra ahorita casi todas ustedes dirian: hay esque eres tan feliz, tienes todo para serlo, no te falta nada. Y tal vez tengan razon, tengo casi todo lo que siempre habia soñado y aun asi... estoy tan encabronada que quisiera que todo le fuera complicado.

Hoy tengo sentimientos encontrados, entre el coraje y el llanto, entre tu hija y mis planes, entre tus mentiras y las heridas, entre el pasado y el futuro, entre porques y silencios.
Entre mi pecho que aun no acaba de sanar y tu sonrisa empañada por medias verdades.

¿Sera que yo todavia no tengo eso que tu tienes ahora y no es mas que simple y tonta envidia?

God grant me the serenity to accept the things I can`t change...

miércoles, 24 de septiembre de 2008

El silencio de las palabras

La distancia nos regala momentos de expectativas necesarias. La rutina cambia, se modifica y la imaginación juega con nuestras mentes. Hablamos en silencio sobre lo que deseamos, sobre nuestras fantasías. Tú, en un lugar tan frío como el hielo que lo caracteriza y yo, envuelta en las cobijas de mi cama. A través de las palabras, se va creando un mundo alterno en donde estamos juntos. Tú, yo, nosotros. Ahí, empiezo por besarte en los labios, lenta y tiernamente. Luego me dirijo a tu oreja, la izquierda, y te mordisqueo para después bajarme al cuello. Con mis manos te toco sin desabrochar el pantalón y te siento... Es en ese momento que siento tus labios en los míos, en mi cuello, acaricias mis senos y yo desabrocho tu cinturón... el pantalón. Introduzco mi mano y siento tu pene, firme, inquieto, intentando escapar. Tus manos me liberan del brassiere y, el contacto de piel con piel, me excita aún más. Te las arreglas para subir mi falda y te logras colar hasta sentirme... húmeda, cálida. Tus dedos juegan conmigo y mi mano izquierda te agarra firmemente. Me sientes mojada, yo siento tu dureza. Me recuestas en la cama y me desvistes poco a poco... al mismo tiempo, acaricias senos, cuello, pubis, piernas. Yo consigo quitarte la playera y, una vez más, siento tu piel. Recorro puntos estratégicos con caricias que estimulan más tus ganas de estar en mí. Me volteas y besas mi espalda, bajas un poco y logras que te abrace y te pida que entres en mí. Nos abrazamos, nos besamos, sentimos nuestros cuerpos unidos el uno al otro y, lentamente, entras en mí sin dejar de mirar mis ojos... yo miro los tuyos. Placer, deseo... ganas de permanecer así por un largo rato... tus movimientos me humedecen más y los míos hacen que entres y salgas mientras juegas al voyeurista. Me abrazas y sigues haciéndome el amor, esperas a que tenga un orgasmo sin dejar de acariciar mi cara y de mirarme a los ojos. Casi inmediatamente, tú también explotas de placer... No me sueltas, me abrazas, me besas suavemente los labios y... Me doy cuenta que sigues lejos, rodeado de frío y es momento de partir. Aún así, tu olor recorrió distancias y, de algún modo, llegó a mí. Te vas y suspiro. En pocos días te veré y sentiré... sentiré esto que hemos logrado hoy a través del silencio de las palabras...

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Engaño

La falsedad tiene alas y vuela,
y la verdad la sigue arrastrándose,
de modo que cuando la gente se da cuenta del engaño
ya es demasiado tarde.
Estamos a casi un año de no estar juntos y yo apenas supe que el tiempo invertido contigo fue una mentira.
Y ahi estaba yo: llena de porqués, de reclamos, de coraje, de impotencia...
Sin entender que te motivó a hacer tanto daño, a mentir hasta esos extremos,
sin entender porqué seguías a una persona con la que, en el fondo, no querías compartir tu vida.
Escucho palabras de aliento, de apoyo, de complicidad y las agradezco, pero sé que nadie entendería hasta donde intenté, cuanto deje ahí, arrancaste un pedazo de mi y esta tardando en sanar.

Necesito perdonarte todo y dejarte ir, a fin de cuentas
yo solo perdí tiempo, pero tú...
tú me perdiste a mi.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Aniversario

"Whatever our souls are made of, his and mine are the same; […] My love for Heathcliff resembles the eternal rocks beneath: a source of little visible delight, but necessary. Nelly, I am Heathcliff! He’s always in my mind: not as a pleasure, any more than I am always a pleasure to myself, but as my own being.”- E. Bronte, “Wuthering Heights”


Era el primer día de septiembre de hace muchos años. Septiembre, mi mes preferido, el inicio del otoño, las calles se llenan de los colores de mi país y es el mes de mi cumpleaños. Desperté por primera vez rodeada por tus brazos.

Al despertar te fuiste a recoger el velero de tu hija, yo me fui a caminar por el pueblo. Nos quedamos de ver en una colina, junto a la cruz, poco después del mediodía. Caminé por los callejones lavados por la lluvia de la noche anterior, esquivando los charcos que quedaban entre las piedras. Compré unas servilletas bordadas de azul añil y rosa mexicano a la señora sentada a media plaza, pan dulce a un señor que pasó en su bicicleta y unas cucharas de madera a un niño que traía una canasta llena de ellas. Me senté en la plaza a comer una paleta de tamarindo. Seguí caminando sintiendo el sol que brillaba y calentaba mis brazos descubiertos, yo sentía que la luz venía de adentro.

Recordé tus labios húmedos en los míos, tus ojos viénome desde arriba. Reímos contándonos historias con la escasa luz que se desprendía de la chimenea. El poco rato que dormimos lo hicimos entrelazados, arrullados por la lluvia que cayó toda la noche.

Llegué antes que tú a la cruz y me senté a leer sobre una historia de amor siglos antes que la nuestra. Sentí cierta equivalencia entre nuestra historia y la que leía, buscaba descifrar entre las páginas la forma de estar siempre juntos, nuestra historia debía tener un final diferente. Entre una página y otra veía el pueblo desde arriba. Llegaste y te sentaste a mi lado. Platicamos disfrutando el poco rato de sequía que quedaba antes de la lluvia esperada de la tarde. Comimos unas campechanas crujientes y tomamos un poco de café que trajiste en un termo.

Al caer las primeras gotas nos subimos al coche y tomamos la carretera de regreso a la ciudad. La lluvia caía tan fuerte que dificultaba oírnos hablar. Después de muchos kilómetros dejó de llover, en la orilla de la carretera se había juntado tanto granizo que parecía nieve. Estacionamos el coche en el acotamiento y caminamos de la mano sintiendo el frío que se levantaba del hielo. Del paisaje recien lavado se subía una niebla espesa. En esa niebla alcancé a ver un futuro conjunto, nos vi sentados en una terraza tomando té en una tarde como esa. Nos vi riendo interminablemente, comentando una novela, oyendo algo de cello y simplemente estar.

Nos subimos en silencio al coche. Cuando uno comparte los sueños de la noche los del día también se mezclan.

jueves, 14 de agosto de 2008

Conversación entre mujeres amantes

B: ¿Cómo reconoces a un buen amante?
A: ¡Qué buena pregunta!
B: Así es.
A: Supongo que a través de la satisfacción mutua.Cuando percibes y sientes que existe esa satisfacción en ambos; y no necesariamente hablo de satisfacción física.
B: Y, ¿a simple vista, no hay forma?
A: Mmm, no es mi caso, me he llevado sorpresas.
B: Y, ¿qué tipo de amante eres?
A: ¿Existe una clasificación?
B: Claro.
A: Un tanto egoísta… me he vuelto.
B: ¿Ah si? ¿En qué sentido?
A: He descubierto que si pienso en mí y en yo sentir satisfacción, logro momentos de placer intenso (físico y emocional) y, además, produzco mayor placer en mi pareja. Soy muy observadora y me gusta consentir a mi amante, hacerle lo que le gusta, descubrirle cosas nuevas cada vez.
B: ¿Cómo se aplica la "observación" en un encuentro amoroso?
A: Pero sí me fijo en mí.
B: Y, ¿cómo observas con la luz apagada?
A: En "observar" sus reacciones antes mis estímulos. ¿Cuál luz apagada? Y, ¿El día?
B: ¿Hacen el amor con la luz apagada?
A: Y las observaciones no son sólo con los ojos.
B: ¿Con qué más observas?
A: Hacemos el amor con luz, sin luz, arriba, abajo, ahí, allá... Con la piel, con el olfato, con mi boca, con mis oídos…
B: Y, ¿él qué tipo de amante es?
A: Tenía tendencias tradicionalistas
B: ¿Cómo cuáles?
A: Como ser el que empieza a seducir siempre, utilizar la posición de misionero
B: Y, ¿ninguna otra?
A: Y nada más, en eso radica lo tradicionalista.
B: Ah, ok. Y, ¿tú eres más transgresora?
A: Yo soy más… ¿creativa?
B: ¿Creativa en qué sentido?
A: Me gusta experimentar y él también lo hace ahora.
B: Experimentar... suena tan amplio el término.
A: En inventar ambientes propicios, inventar momentos, posiciones, modos de amarnos… Me refiero a hacer cosas que nunca había hecho, a probar momentos diferentes, lugares, posiciones, con juguetes, sin juguetes...
B: Ah... juguetes. Suena interesante. Yo nunca he usado juguetes.
A: Es interesante, dan sensaciones diferentes, te ayudan a conocerte... a conocerlo.
B: No he tenido la oportunidad de ver algo que me interese. Y, ¿cómo es el aftersex de tu amante y tú?
A: Tierno, cuidadoso, romántico… a veces, sólo es, yo me voy o él se va…es delicioso, sabe a él y a mí.
B: ¿Son de esos amantes que se quedan abrazados, que se duermen, que comen, que se aíslan un poco… de cuáles?
A: Abrazados, besándonos, a veces dormimos, a veces platicamos o nos bañamos juntos… es hermoso.
B: Eso veo.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Mío



En nuestra vida puede haber muchos amores, de varios tipos, texturas, olores, duración e importancia.
Yo siempre me he preguntado si de verdad será necesario pasar por tantas cosas antes encontrar donde es nuestro lugar.
Hoy estoy completamente segura de que pasar todo lo que me tocó me dejó siendo una mejor mujer, mas madura, segura, decidida y me permitió darme cuenta de que soy capaz de corregirme y de crecer y amar como nunca pensé que podría.

La vida me gritaba en la cara que mi camino era diferente al que yo estaba aferrada a tener y un día apareció EL y me cambió la vida por completo, me sacudió, me dejó sorprendida… y feliz. Tengo la fortuna de decir que tengo a quien amar y quien me ama incondicionalmente, que si, siempre hay dificultades, pero hemos aprendido juntos y paso a pasito a superarlos, a aprender del otro y a ponernos en sus zapatos.

Hoy estoy segura que cada lagrima ha tenido su recompensa con este gran hombre que daría su vida por la mía sin pensarlo dos veces. Un hombre para el que soy prioridad, que me protege, me adora y al que yo correspondo amándole igual y tratando de ser mejor mujer cada día.
Este, es el hombre de mi vida. El que tanto había esperado y por el que tanto pedí.

“Te siento mi compañero, hermoso
juntos somos completos y nos miramos con orgullo
conociendo nuestras diferencias
Sabiendonos hombre y mujer …"

-Gioconda Belli


Esos ojos

Hablando de los ojos no puedo mencionar los míos. Tengo un buen cóctel que no me permite circular por el mundo sin soporte visual. Sin embargo, unos ojos lindos me hacen voltear de inmediato. Unos ojos lindos provocan más en mí que unos brazos sexys o una sonrisa coqueta.

He tenido varios pares de ojos lindos en mi vida. Algunos más importantes que otros, algunos un poco más permanentes que otros. No solo hablo de hombres porque mis amigas también tienen ojos lindos.

Mis hombres, porque cada hombre que he tenido me pertenece un poquito, lo suficiente como para darles un pedacito de mi corazón, han tenido ojos brillantes. Esos ojos brillantes que me han ilusionado, que me han enamorado y que, algunos, me han hecho llorar. Mis hombres de ojos claros, de corazón grande, de boca dulce.

Quiero volver a ver unos ojos así, que me cautiven de nuevo. Quiero volverme a enamorar de unos ojos lindos.

martes, 5 de agosto de 2008

Pasado

La memoria del corazón
elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos,
y gracias a ese artificio,
logramos sobrellevar el pasado.

-García Marquez

lunes, 4 de agosto de 2008

Tengo ganas

Tengo ganas de que me seduzcas lentamente, de que hagas mi cabello a un lado para besar mi cuello, mis hombros mi espalda y, luego, vayas un poco más abajo.
Tengo ganas de sentir tus manos recorriendo mis piernas de arriba hacia abajo, de que regreses con el roce de tus labios hasta perderte entre ellas por unos minutos.
Tengo ganas de sentir como mordisqueas mis pezones hasta modificar su forma y su tamaño, de saborear tu lengua con la mía y mirar tus ojos cuando se fijan en mi rostro.
Tengo ganas de que estés dentro de mi, de tu abrazo mientras nos mecemos con ese ritmo sutil que nos lleva a los límites del placer.
Tengo ganas de oler tu piel cuando acabas de hacer el amor, de poner mi cabeza en tu pecho, suspirar y dejarme ir.
Hoy tengo ganas de ser tu amante.

¡¿Qué pasa?!

Hoy vino él. Aquel hombre que tanto me atrae. Me abrazó y me besó. Dijo que era preciosa y que no había mujer más hermosa que yo. Sus besos son mojados y húmedos. Sus caricias de un deseo profundo y de una indudable atracción. Me mira a los ojos mientras los soyos brillan emocionados de tenerme tan cerca y no con la barrera "del trabajo" de por medio. A mi algo me pasa, siento que va muy rápido, lo único que quiero es platicar con él e insisto en ello. Se da cuenta y espera a pesar de su ansiedad y curiosidad por conocer mi cuerpo, mi piel, mi boca. Cuando por fin le permito besarme, veo que cierra los ojos para sentir cada uno de los impulsos eléctricos que el contacto con mis labios, mis piernas y mi cintura le envían. Yo no me explico qué es lo que pasa ni qué es lo que estoy haciendo. Abrazados platicamos un poco más. El contesta a las preguntas que le hago tratando de evadir sus labios en los míos. Cada frase lo lleva a un beso más en mis mejillas, mi frente, mi nariz. Algo pasa, algo no está bien, no sé qué es. Logra, ingeniosamente, acercarse a mi otra vez. Intento soltarme, dejarme ir para poder sentir y tratar de descubrir qué está sucediendo. No lo logro. Pienso en el tiempo que falta para que se vaya. ¡¿Qué pasa?! Es guapísimo, tierno, lindo, cariñoso. Es el hombre al que tanto deseé mientras lo veía trabajar. Se va y comienzo a caminar sin rumbo fijo. No puedo tranquilizarme. Dijo que le encanto y que quiere andar conmigo, que me llama mañana y que quiere pasar mucho tiempo conmigo. Dijo todo lo que cualquier mujer sueña que le diga aquel hombre guapo a quien - de lejos- observó por tantos meses. ¡¿Qué pasa?! Que alguien me explique por favor.

miércoles, 30 de julio de 2008

Masacre 01

Sentados en su cama con la espalda recargada en la pared, veíamos la película de Masacre en Texas, teníamos varias semanas saliendo entre ir al cine, ver películas en su casa, ir a cenar, visitar amigos, cosas así... Mientras fumabamos un cigarro de mariguana, la película se empezó a hacer lenta y reíamos cada vez que la protagonista gritaba, el rozó sin querer mi pierna con su mano y no dije nada, la segunda vez la dejó en mi muslo y tampoco dije nada, poco a poco la fue subiendo sin que yo dijera nada, cuando giré mi cabeza hacia a él, ya venían sus labios a encontrarse con los mios.
La protagista seguía gritando, pero esos momentos se llenó de un silencio que duró un largo rato, me besaba lentamente, con tanta pasión pero tan delicadamente como si tuviera temor a que algo se quebrará, siguió besando mi cuello mientras me hacía mi cabello hacia un lado, recorría con sus manos cada parte de mi cuerpo, mis piernas, mis brazos, mi abdomen, mi cara, conociendo cada parte y me repetía hueles exquisito, me encantas, eres como una muñequita, que quiero cuidar, proteger, que quiero que este conmigo siempre, desde ese día siempre me lo repetía...
Antes de continuar con quitarme y quitarle las prendas una a una, me preguntó que si quería seguir, le contesté que sí y él sólo respondió: tengo unas ganas enormes de estallar juntos... Primero me quitó la camiseta, después yo le desabroché la camisa, los pantalones, los boxers (el suyo, el mio) hasta quedar los dos desnudos frente a frente, nos sentamos a mirar nuestros cuerpos a que la primer imagen que tuvieramos de nuestros cuerpos desnudos fuera única, imborrable, el contaba cada uno de los lunares que había en mi cuerpo para después amamantarse como cuando era un bebé, y en realidad sí era un niño, tan tierno, tan dulce en cada movimiento, en cada beso...
Yo acariciaba lentamente su espalda, su abdomen, mordia sus orejas, besaba sus labios, besaba sus manos, acariciaba su pene, el acariciaba mi vagina... otra vez preguntó: ¿estás segura? mientras se colocaba un condón, a lo que yo le contesté que sí. La protagonista de la película seguía gritando. Abrió mis piernas y poco a poco se fue introduciendo, muy lento, pero muy lento porque yo le decía que sentía que me iba a destrozar, gritaba peor que la protagonista de la película, y el solo repetía: tranquila mi muñequita, tranquila. Seguía besando, acariciando las piernas, los brazos, mi rostro, hasta verlo transformarse de dolor a placer.
Al terminar recargada mi cabeza en su pecho me dice: muñequita ahora llevarás mi olor en tu piel y yo el tuyo en el mio por siempre, he tatuado mi nombre en cada beso que te dejado en tu cuerpo, me perteneces muñequita y yo a tí. La protagonista de la película seguía gritando. Cuando volteamos a ver la televisión alcanzamos a ver el final, apagamos la televisión y nos dormimos, fue la primer noche de muchas que desperté y lo primero que vieron mis ojos fue su rostro.

martes, 29 de julio de 2008

They say time heals everything... but I'm still waiting.

Lo confieso: crei que hoy trataria de hacerse presente de algun modo pero eso simplemente no sucedio.
No he podido decidir si lo extranie o si le agradezco su desaparicion.


But I'm still waiting.

miércoles, 23 de julio de 2008

Por primera vez

Entro y escucho el agua correr. El vapor ha cubierto ya el espejo y se empieza a sentir en mi piel. La luz ámbar de las velas brinda una sensación de placer y tranquilidad. El agua se siente un tanto caliente pero mi cuerpo se acostumbra rápidamente. Sirves el vino frío en vasos y es entonces cuando te siento entrar mientras yo mantengo los ojos cerrados. Me abrazas con piernas y brazos y juegas con mi piel. Poco a poco, el vino empieza a hacer lo suyo al tiempo en que la música -un tanto hipnotizante- crea el ambiente propicio. Sales del agua por unos momentos y aprovecho para recostarme. Cuando regresas te sientas frente a mi. Yo comienzo a jugar con tu espalda, tu cuello y tu oreja. Mis piernas te rodean y mis pies sienten tu excitación. El vino de mi vaso cae por tu espalda y mi lengua la recorre en sentido contrario. Descubro una constelación y la hago mía. Tú, absorto en la flama de las velas, no haces más que sentirme y sentir lo evidente. Las velas comienzan a extinguirse, pero la noche aún no.

martes, 15 de julio de 2008

Pequeña muerte

No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces del dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, porque nacer es una alegría que duele. Pequeña Muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña Muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace.

Eduardo Galeano
El Libro de los abrazos
Llevaba tres días llorando debajo de mi cama sin dormir, ni comer, sólo lloraba... Sentía que el pecho me dolía tan fuerte que me sofocaba... Daban vueltas en la cabeza tantos recuerdos, tantas imágenes encapsuladas de corta duración pero lentas muy lentas... Abrazaba la almohada, la olía intentando sacar hasta el último olor a tí pero ese olor lo tenía en todo el cuerpo... Al recordar cada caricia, cada beso sentía como puñaladas me hacían profundas heridas... Quería gritar tan fuerte pero tan fuerte que ni siquiera me salía la voz, no tenía fuerzas...
Desde nuestro último encuentro había estado días esperando que regresaras y poder verte, eras como una necesidad, el complemento que necesitaba, lo único realmente de valor para mí en ese momento, debí sospechar desde el primer día que hablaste y dijiste que volverías días después, la segunda y la tercer llamada hasta que en la cuarta sucedió lo que tanto temía: no voy a regresar, me voy a casar...
¿Alguna vez han sentido cómo se les parte el corazón? ¿Cómo se les acaba el mundo, con tan sólo unas palabras? Quería salir corriendo y que no me detuviera nadie, que me aplastara un camión, me atropellara un carro, me tragara la tierra, cualquier cosa que me hiciera desaparecer.
Yo me encerré días a vivir mi muerte, el golpe final estaba dado y yo estaba tirada en la lona mientras la cuenta regresiva estaba 10, 9, 8, 7, 6, y no me quería levantar, cerré los ojos y no me quise levantar... Desperté más tarde en la cama de un hospital con dos vendas en las muñecas, el haber atravezado la piel con ese filo hizo que mi dolor cediera un poco y pude respirar normal. En la mente seguían los recuerdos de los besos, el dolor, ese dolor inmenso que me hiciste sentir la primera vez que estuvimos juntos cuando te decía que despacio porque sentía que me estabas destrozando y al final de cuentas si lo hiciste no sólo de placer si no también de dolor...
Eras mi todo, compartimos tantas cosas que para mi fueron la primera vez, despertar en las mañanas y ver tu rostro, dormir abrazados, decir te amo, pensar en 2 en vez de 1, comprar todo para dos personas, tu espacio en mi casa, mi espacio en tu casa, tu espacio en mi vida, mi espacio en tu vida... o las veces cuando fumabamos mariguana y yo veia tu cara y decia que eras tan hermoso y tu sonreías sin siquiera poder decir una palabra... El alcohol, los excesos, esas fiestas interminables, eramos como dos estrellas de rock viviendo la vida tan rapidamente, tan fugazmente...
Recuperarse fue dificil, pastillas, psicológos, psiquiatras, la familia, los amigos nada funcionaba, y aunque nunca mencionaba cuál había sido el motivo de esa decisión, porque ni siquiera yo lo sabía, no habías sido tú ya traía tantas cosas que sólo bastó un empujón para caer, yo en realidad esperaba que fueras a visitar o por lo menos llamaras y tampoco sucedió, me aislé sobre todo para pensar en lo que había hecho, toque fondo, desconecte mi cable del mundo para poder cargar pilas y regresar...
Nueve meses después estaba de vuelta, sólo que ya no era la misma persona, cambió todo dentro de mí ahora con dos cicatrices que uso pulseras para taparlas, la sonrisa se esfumó, era tan transparente que podías darte cuenta que estaba vacía sin nada que ofrecer pero estaba viva, y un día después de nueve meses sin saber de tí, sin decir nada, sin siquiera avisar tocaste la puerta, abrí y te dejé pasar...

Secreto sin voces

¿Qué diría ella si lo supiera?
Yo en su lugar moriría.

Saber que estoy en ciertos rincones de tu piel que ella ni siquiera sabe que existen. Que en tu respiración agitada me escondo, y que temes gritar un nombre porque quizá sea el mío.

¿Qué haría ella? quizá cerraría los ojos y se daría por vencida.

Tal vez entendería porqué le haces el amor en silencio, porque a veces te mira a los ojos y no estás adentro. Es posible que comprenda esa pasión loca que te arrebata cuando la penetras, y le rasguñas la espalda mientras la besas con dolor, con el mismo dolor que te enseñé yo.

¿Qué sentiría ella? seguramente le dolería tan profundo que lloraría sangre y le arrancaría las sábanas a la cama queriendo encontrarme y escupir. Le prendería fuego a la casa deseando con el alma verme calcinada, pero no bastaría. Ni volviendo a nacer me olvidas.

Es mejor que sigamos en secreto, revolcándonos en el suelo y diciéndonos amores en el oído, pegaditos al cuerpo para que sólo la piel escuche nuestros delirios.

Continuemos escondiendo las miradas, oliéndonos a distancia, jugando a que estamos olvidados, muertos y enterrados.

Sigamos llevando flores a la tumba de nuestro amor fallecido y digamos con benevolencia ante los amigos: "es que no nos entendíamos..."; aunque en el fondo, en ese brevísimo espacio de honestidad absoluta gritemos sin temor a equivocarnos: "es que nos amamos demasiado".

Energía Cósmica

Deslicé tu último beso sobre mi espalda y sentí el abismo justo bajo mis pies.

La húmedad volvió cálidas tus caricias y mi lengua pidió más de tu cuerpo que entonces ya me pertenecía.

Impronunciables sensaciones resguardé en mis muslos y con unos labios que sólo te saben, inventé nuevas palabras con las cuales amarte.

Tu placer fue mío y a la par tuya me dejé inundar por ésto que brota una y otra vez de los dos.

Con los ojos cerrados puedo sentir tu olor.

Mi piel tiene memoria y en ella has escrito tu nombre con fuego.



lunes, 14 de julio de 2008

Perdida en el placer

Dos copas de vino y una película.
Mis piernas en tus piernas y un poco de queso.
Entre escena y escena una mirada clandestina.
Apenas comienzan los créditos y tu boca va directamente a mis muslos.
Me estremezco al sentir tus labios cerca de mi.
Los besos suben poco a poco sin olvidar probar ningún rincón de mi cuerpo.
Nos levantamos y bailamos un poco.
Me llevas a la cama y me despojas de mi ropa, esa que compré especialmente para ti.
Me haces el amor una y otra vez.
Lo único que nos separa es el sudor de nuestros cuerpos.
Me ves, te veo. No dejas de besarme, de tocarme, de estar en mi...
Con un poco de alcohol en el cuerpo, tu aliento, tu piel y tus ojos, me pierdo en el placer.

viernes, 11 de julio de 2008

Beso de muerto

Si mal no recuerdo hace un poco más de dos años...

Era la 1 de la madrugada y yo estaba tan borracha que ni siquiera era capaz de terminar de hacer la maleta, a las 6:30 am salía mi vuelo estaría fuera unos meses... Me ayudaste a empacar, porque yo no podia sostenerme y decías tienes que llevarte chamarras porque allà llueve mucho, tienes que llevarte esto, esto, esto, esto, mientras echabas todo a las maletas y yo me reìa y me reía porque estabas tan preocupado, me regañabas: ¿cómo pudiste emborracharte si te tienes que ir? no te van a dejar subir a ese avión...
Después me trajiste un café, y te sentaste a mi lado a decirme cuanto me extrañarías, que no querías que me fuera, que tenías miedo que no volviera o que me pasará algo y jamás volver a verme...
Estando en el aeropuerto apunto de abordar, me abrazaste tan fuerte como si no fueras a volver a verme, yo no me podìa quitar los lentes y sentía que todo me daba vueltas... voltié para decirte adios y ahí estabas parado, tieso, ido, en medio de toda esa multitud, el tiempo se detuvo y dejé de tambalearme aunque sólo fueran unos segundos, agaché la cabeza, dí la media vuelta y me subí a ese avión.
Más tarde me mandaste un mensaje diciendo que en todo el día no había salido el sol, que el cielo estuvo gris y que ibas manejando en carretera mientras llovía y no dejabas de sentir una infinita tristeza, que sentías que habías perdido a tu mejor amiga, tu ùnica amiga.
El vuelo estuvo horrible, independiente de ir cruda, me dolìa tanto el estómago de los nervios, de llegar a otra ciudad y reencontrarme con la persona por la cual yo había hecho este viaje, y me preguntaba: ¿irà a venir por mí? ¿y si no viene? ¿y si no funciona? y muchas preguntas más... recogí mi equipaje y en cuanto salí ahí estaba parado, tieso, ido, en medio de toda esa multitud, el tiempo se detuvo hasta que sonrió y sentí que mi corazón volvió a latir, caminé lentamente y él también lo hizo hasta que estuvimos frente a frente esperando que uno de los dos se atreviera a dar el primer paso, lo dimos al mismo tiempo nos abrazamos y me dijo: por fin estás aquí...

Llegamos a su departamento, me mostró cuál serìa mi habitación, cuál era su habitación (que tiempo después fue de ambos) y repetía todavía no puedo creer que estes aquí, mientras me pellizcaba para saber si era real, si no estaba soñando...
Los meses se fueron tan ràpido, nunca discutimos, nunca nos peleamos, yo disfrutaba cada instante a su lado, podrìa escribir un post diferente para cada dìa que compartimos juntos, cada dìa era diferente, yo reía y reía, el lo hacía junto conmigo, yo lloraba èl lloraba conmigo, yo hacia comida el lavaba los trastes, yo me cambiaba el me quitaba la ropa, el se cambiaba yo le quitaba la ropa, despertar todas las mañanas a su lado recuerdo que me decía que le gustaba tanto que lo abrazará con mis 3 brazos (mis dos brazos y mi pierna) porque asì se sentìa seguro, a mi me encantaba hacerme la dormida en las mañanas para cuando se iba a trabajar para que me diera mi beso de despedida y me dijera cuanto me amaba, vivia para hacerme feliz, y realmente lo hacía...
En estos meses ni un sólo día dejé de recibir una llamada o mensajes de mi amigo, diciendo que me extrañaba, que me amaba y no podía vivir sin mí, a veces me sentía mal de yo estar tan feliz y el estar tan triste...
Pero no hay plazo que no se cumpla, el dìa en que yo regresaría a mi ciudad de origen, estando en la terminal de autobuses, despedí con un abrazo y el beso más rico que jamás alguien me haya dado y lloraba como lloramos, yo no quería separme de él, y el se iria muy lejos a dónde yo no podía acompañarle, me decía: bonita no llores, sè feliz, no quiero que llores, mientras no dejaban de salirle lágrimas de sus ojos... cuando me subí al camión voltié para decirte adios y ahí estaba parado, llorando a punto de quebrarse, en medio de toda esa multitud, el tiempo se detuvo... dí la media vuelta, dejé una parte de mí con él, un vacio enorme que desde entonces nadie más ha podido llenar, todas las horas de camino todas esas horas lloré hasta quedarme dormida, el chofer del autobus me decía preocupado: ya no llores siempre podrás regresar...
Cuando me baje del camión, ahí estaba mi amigo esperandome en cuanto lo ví supe que no era el lo que yo quería para mí, pero tampoco quería estar sola...
Me abrazaste y no podía dejar de llorar, me dijiste que sabías que yo lo quería y aún así no te importaba, tú querías estar conmigo... creo que fue el peor error que pude haber cometido...
Un clavo no saca a otro clavo,
al contrario lo hunde más...
Si mal no recuerdo,
hace casi dos años...
todavía te recuerdo.
A qué sabe el beso de muerto
De alguien que es un recuerdo
A qué sabe el beso de muerto
De alguien que tienes adentro
Naila

jueves, 10 de julio de 2008

¿Hasta
donde
se
vale?

martes, 8 de julio de 2008

Otro

Entonces llegó otro hombre, otras manos, otra piel.
Y con el llegaron muchos años de compartir, aprender, discutir, llorar, abrazar, besar, hacer el amor.

Mi vida dio un giro de 180º con él a mi lado: mis preferencias, mi tiempo, mis amigos, mi vida entera se modificó por él y en ese momento accedí a hacer esos cambios alegremente, enamorada.

¿Y que paso? Un día me encontré con que la que yo era ya no existía.
Perdí mi identidad por convertirme en alguien mas que encajara en su mundo y al pasar de los años para el no fue suficiente (o al menos así lo sentí).
Jamás fue suficiente mi amor, jamás logre que prefiriera estar conmigo, jamás logre que me amara como yo deseaba.

Fue pasando el tiempo, nos hicimos viejos conocidos, pero ya no amantes… me di cuenta de que simplemente ya no estaba(mos) enamorado(s), si, había mucho en común, mucho vivido en pareja, muchos planes que se quedaron en el aire, palabras, pero solo eso.

Ese adiós es el más doloroso de mi historia, fue como si me arrancaran un pedazo de vida y como dice la canción: Y no me dejaste otra opción que arrancarme la piel y aguantar el dolor.
Aun hoy me duele, queda el hueco y en días como hoy todavía lo extraño un poco…
En realidad no se ni que extraño de el, no se si me acostumbré a su presencia o es el haberlo amado tanto.
No se si es el saberlo haciendo planes, esos que jamás hicimos nosotros, en otra piel.

lunes, 7 de julio de 2008

¿Quiénes esperan?

Goodboys always come last. - cita de alguna película cuyo nombre no recuerdo.


¿Los hombres de sus vidas esperan a que ustedes se vengan?:
a) siempre
b) nunca
c) casi siempre, pero a veces no lo pueden evitar
d) son procesos independientes según su perspectiva
e) otro: especificar


jueves, 3 de julio de 2008

Otro adios

Tiré tu cepillo de dientes. Ese de mango verde que te quejaste tenía las cerdas muy chiquitas. Lo roté entre mis manos y pensé: ¿por qué no pudiste ver la parte importante? Sin respuesta, lo dejé caer en el cesto de paja, pensando en la imposibilidad de hacerte ver que con él te daba una presencia en mi casa.

Me meto a la cama con la certeza de que no llamarás, que tal vez nunca más sepa de ti. ¿Cuál es mi lado de la cama? ¿Sigue siendo el mismo? ¿Quién se metió más en la vida de quién? Yo sigo durmiendo en esta cama, la única que compartimos. Sé que ya no te oiré decir esa palabra de cuatro letras que nadie me había dicho y me divertía oír en tus labios. Tanto que aprendí a decirla para ti.

¿Cuándo te extrañaré más? ¿En la cama? ¿Viendo una película? ¿En el sillón sentados platicando sobre cualquier cosa o jugando basta o caricaturas? ¿La próxima vez que vea un partido de americano?

No sé. Sé que la vida no será igual, ya tiene tu aroma integrado. Seguro habrá una tarde de lluvia en que saque el tablero del Scrabble y lo tenga que jugar sola, sé que habrá más de una mañana en que despertaré buscándote con mi mano o mi boca. Tal vez alguna noche de invierno tenga ganas de caminar por las calles tomada de tu mano y miraré a Orion con mi perra confundida a mi lado.

Guardo imágenes de lo que fuimos por esos breves días, y también algunas de lo que pudimos ser y no fuimos y no somos y no seremos.

miércoles, 2 de julio de 2008

Soñando

Caminamos juntos de la mano hacia la oscuridad, dejándonos llevar por nuestros impulsos, por nuestros instintos.

Jugamos a la orilla del mar hasta caer cansados en la fresca arena, húmeda por la alta de la marea al final de la tarde. La noche a la orilla del mar es mas ruidosa que en la ciudad. Me mirabas atentamente, como intentando descifrar mis pensamientos y reías de mi seriedad.

La noche era clara gracias a la brillante luna. Te sentaste junto a mí y mi corazón tembló. Nuestras manos entrelazadas solo podían demostrar nuestra unión.

Algo así es como un sueño hecho realidad.

miércoles, 25 de junio de 2008

A primera vista

Avanzo despacio. No me gusta soltar toda la caballería de entrada porque ¿después que inventas?

Solamente una vez me ha pasado de enamorarme a primera vista. No me arrepiento un instante de todo lo que pasó esa noche. Sin duda, una de las mejores en mucho tiempo y en muchos sentidos. Las noches siguientes fueron aún mejores y las noches se convirtieron en días y luego en semanas y meses.

No. No llegamos a años. Él no pudo pero luego se arrepintió. Too Late. No puedo decir que ya lo saqué de mi alma pero, poco a poco, lo estoy sacando de mi vida. No puedo decir que ya no lo extraño pero sí que mi amor se ha ido transformando, diluyendo.

Nada es definitivo. No tenemos el futuro comprado ni bajo control. Nada es seguro. Hoy lo quiero lejos; mañana no lo sé.

martes, 24 de junio de 2008

olvidos

Para mi sorpresa, jamás lo extrañé.

Desde el día que decidí que debía estar lejos de él, mi corazón y mi cabeza lo olvidaron por completo.
No hubo ni un remordimiento, ni un solo momento de duda.

Yo creí que sufriría,, tenía miedo de luego quererlo a mi lado, que mis manos iban a doler de no sentirlo y no fue así… eso me libero y me permitió seguir mi camino.

Simplemente yo no pertenecía a esos brazos y a esa vida.
Fue un pasajero en mi tren y cuando termino su viaje a mi lado, simplemente se fue.

Atenciones

Aprendió cómo me gusta el café. Si bien en donde estábamos lo más fácil era una escala rápida en Starbucks es divertido su interés en que yo esté de buen humor y alegre desde temprano... y ¡vaya que es temprano! Tenemos que salir del hotel antes de las 7 de la mañana si queremos aprovechar todo el día.

Cuando se acerca la hora de comer se preocupa por que todos los comensales sepan que yo no soy carnívora y que, lo ideal, sería buscar mariscos. ¿qué mejor que aprovechar que estamos tan cerca de los Grandes Lagos? Una Tilapia de los Grandes Lagos es fácil de disfrutar.

Pocas veces un hombre me ha prestado tanta atención. Pocas veces me he sentido tan mimada, especialmente por un desconocido... un desconocido que no tendría inconveniente en conocer más, poco a poco, paso a paso.

Ágatha

Cambios



La misma sustancia, los mismos hábitos, los mismos gestos entre los dos. Tantos años juntos nos han hecho parecidos y nos reconocemos uno en el otro. Todo está igual. Lo único que ha cambiado son los sentimientos. Y eso no puede verse. Los ojos no llegan a esos espesores.


-Para que no me olvides, Marcela Serrano

lunes, 23 de junio de 2008

CASHBACK

No sé si soy buena escribiendo, ésta es de las primeras veces que me atrevo a hacerlo; alguna vez abrí un blog, pero no fui lo suficientemente constante para mantenerlo, sin embargo las 3 o 4 veces que expuse mi corazón, tuve mis críticas. Buenas o no, hoy lo hago nuevamente, dicen que escribiendo puedes arrancar de alguna manera el dolor que llevas dentro, o plasmar y dejar huella de ese momento de felicidad inmensa que se cruzó en el camino.

Acabo de ver una película, y no es que todas te hagan llorar o sentir, a no ser que en ese momento te sientes identificada con ella, esto me pasó con Cashback, película inglesa, buena por sus imágenes, buena por la fotografía, buena por la música, buena por la historia; una película que me hizo sentir, llorar y revivir con solo una frase (al final de la película) un par de momentos fuertes (si se los puede llamar así) de mi vida.

No retuve la frase literalmente, pero decía algo así: “a veces es bueno detenerte y vivir el tiempo, ese minuto, ese segundo donde se encuentra y se cruza el amor”, pero muchas veces, la mayoría del tiempo vivimos tan deprisa que esos momentos de amor los dejamos pasar y simplemente se van.

Cuántas veces hemos dejado pasar el amor delante de nosotros, por no detenernos a vivirlo, a sentirlo en el momento preciso, existe el momento preciso?. La película puede ser otra mas con un final feliz, pero no es esto lo que buscamos, una historia romántica con final feliz.

Con la película, con la última frase recordé dos minutos de mi vida, dos minutos que dejaron huella, dos minutos que no tuvieron ese final feliz…Dejé pasar los dos minutos, no los viví, no los detuve y los perdí.

Uno de ellos fue cuando viajé a un curso en Luxemburgo, en el cual coincidí con mi mejor amigo, amigo del cual me había enamorado, al cual quería muchísimo y que sabía que en este viaje las cosas podrían cambiar. En un minuto tuve la decisión en mis manos, la decisión de dejar de ser solo amigos y poder ser algo más… era lo que durante mucho tiempo esperaba, era lo que en ese tiempo soñaba. El dijo “quédate conmigo no te vayas”, tenía que decidir entre quedarme con él en Luxemburgo el fin de semana o ir con mis amigos y conocer Paris, total era posible no volver a tener esta oportunidad … este fue mi minuto, un minuto de decisión… la respuesta fue ir a Paris.

Mi segundo minuto fue con quien hoy es solo un amigo, pero que hace 6 meses y un poco más terminamos con una relación de casi dos años; dos años en los que me enamoré, viví intensamente, sentí; y que hoy aún duele y a quién aún extraño.

Todo cambió un día en que despertamos, él me abrazó, me dio un beso y dijo “deberíamos vivir juntos”, y sin detenerme a pensar mi respuesta fue” sí, hay que ver”… pero, porqué el hay que ver, que me detuvo a dar una respuesta corta, la que él esperaba … un simple sí!. Desde ese minuto, en que no tuve una decisión firme, la historia cambió hasta que terminó.

Fueron solo dos minutos, dos minutos que con otra respuesta hubieran cambiado mi vida, mi historia y tal vez, solo tal vez hubiera tenido mi final feliz, aquel que todos esperamos.

Existe el final feliz? o mis respuestas fueron las correctas?, ya no sé; sin embargo al terminar la película, lloré…sí que lloré, los recordé y añoré lo que alguna vez pudo haber sido… pero no fue.


domingo, 22 de junio de 2008

Dormidos

Me encanta sentirte en mi cama, junto a mi. Sentir tu respiración en mi cuello y tu brazo rodeando mi cintura, tu calor. Dejarme vencer por el sueño mientras sé que estás ahí, con tu cabeza en mi almohada. Tu cuerpo y el mío como piezas de rompecabezas que embonan perfectamente, desnudos, sintiéndonos el uno al otro, soñando. Ahí, en mi cama, conmigo... dormidos.


viernes, 20 de junio de 2008

Diosa, luna y amores


Fue una vida la que pasamos juntos, entre libros, historias, novelas, rezos y abrazos.

Siempre lo vi como alguien lejano, fuera de mi historia y de mi vida. De pronto y sin que yo me diera cuenta se volvió parte de todo lo que soy (o lo que fui).
Con el me hice dueña de la luna, me volví una diosa poderosa, una bruja, una princesa encerrada en su torre… me convertí en mar.


Lo espere una eternidad, lo he tenido a mi lado un ciento de vidas, ha sido padre, hijo, esposo, hermana, compañero, maestro.
Pero también las princesas despiertan a la realidad y se dan cuenta que su torre o es muy alta o de plano ya se destruyo y quedé completamente desprotegida, sin más anuncio que ese.
Un día esta mujer se dio cuenta que vivía una historia irreal, despertó, se inundó de llanto y tomó todo su valor para alejarse para siempre y sin dar vuelta atrás a esa pagina del cuento.

Le dejé esas historias al mar y le dije adiós.
La luna sigue siendo mía, las historias y los sueños se los deje en una maleta.
Los abrazos los repartimos a partes iguales.
Y el adiós… ese fue definitivo.


Devi

Devi: es una palabra en sánscrito que significa Diosa.
Devi es sinónimo de Shakti, el aspecto femenino de la divinidad, como se conceptualiza en la tradición hindú Shakta. Es la parte femenina sin la cual, el aspecto masculino, que representa la consciencia, queda impotente y vacío. El culto a la diosa es una parte integral en el Hinduismo.
Devi es, esencialmente, el corazón de todas las diosas hindúes. Como manifestación femenina de Dios, también se la llama Prakriti o Maya, ya que equilibra el aspecto masculino denominado Purusha.

Esta soy yo.

¿Sin pasado?

Porque sin pasado no tenemos futuro ni somos presente, sería bueno empezar desde tiempos anteriores.

Mi abuelo decía que los tiempos pasados siempre fueron mejores; mi abuela que sus tiempos eran muy diferentes. Yo creo creo que, aunque en el pasado me ha ido bien y mal, sin ese pasado no podría ser quien soy ahora, lo de menos es si fue mejor, peor o igual.

Mi primer amor platónico dejó de ser platónico en el momento que me plantó un beso. Yo tenía 13 años y vivía encerrada en una burbuja maravillosa donde nada pasaba, donde todo era lindo y dulce, donde había vacaciones al menos dos veces al año, donde el calor se solucionaba con un chapuzón en la alberca.

Mi primer beso, a los 13, no me sacó de esa burbuja sino que solo me alentó a pensar que, si hasta ese amor de adolescente, que yo creía más que imposible, podía ser realidad, entonces cualquier cosa que yo deseara con fervor podría suceder. ¡oh, dulce inocencia! ¡qué equivocada estaba!

La vida se ha ido encargando de enseñarme que no todo es color rosa y que no todo es fácil y que, tampoco, todo lo que deseo se hace realidad. La vida también me ha enseñado que todo eso no es verdad: que sí se puede soñar, que sin ilusiones no es divertido y que, si deseo con fervor, sí se pueden realizar mi sueños.

Sin pasado no somos. Sin pasado no tenemos. Nuestro pasado nos permite estar donde estamos.


miércoles, 18 de junio de 2008

Mi cuerpo y algunas implicaciones hacia el final del embarazo

Bien, pues debido a su entusiasta disposición por escuchar de mis desgracias, heme aqui posteando por primera vez.
Como antes comenté, después de casi un mes durmiendo mi viejo y yo en cuartos separados me hacía falta esa sensación de tener a alguien a un lado para abrazarlo si quisiera (aunque ya casi nunca aprovechaba esa maravillosa posibilidad). Asi que el domingo me comí las palabras que originaron tal desalojo, como bien le llamó Nunu, y le pedí a mi viejo que regresara a dormir a nuestra cama.
No les platico el lamentable estado en que llegué el lunes a la oficina.
Toda la noche fue un recordatorio de las razones por las que ya no podemos dormir juntos en esa micro-cama. Sentí como la vez en que re-descubrí en el fondo de mi clóset una falda que tenía tiempo sin ponérmela, y pensé "que zonza, porque ya nunca uso esta falda?". Claro que después de tan solo una hora de estármela sacando de entre las nalgas y mojarme los muslos para que no se me pegara con la estática, recordé porque ya nunca la usaba.
Desafortunadamente de mi problema actual no me puedo deshacer tan fácilmente como me deshice de aquella falda. Esto nos tomará algunos miles de pesos (lo que cueste una cama king size) pero nuestra relación bien vale la pena.

La cosa es que ultimamente me han surgido otras preocupaciones, precisamente en torno a cuando llegue la dichosa cama King size. Y es que, por muchas razones el sexo entre nosotros se ha vuelto más y más esporádico los ultimos meses, y todavía faltan las semanas más pesadas del embarazo, el parto y la cuarentena. Osease que para octubre habremos sobrevivido por como 6 meses "a pan y agua" basicamente en esos rubros, y para que entonces tengamos un "come back" de fabuloso romance y erotismo siento bastante presión! porque me pregunto:
¿me podrá ver de nuevo mi pareja con ojos lujuriosos después de dar a luz, cuando me verá hacer gestos de dolor, asumir posturas nada glamorosas, emitir gemidos de lo más viscerales, expulsar una placenta y en resumen, no ser más que una hembra pariendo como cualquier otro mamífero? .. después de eso jamás podré volver a poner pose de femme fatal!
¿Y podrán volver a ser "objeto del deseo" mis bubis ahora que unos grotescos pezones las han convertido en eficientes máquinas lecheras?
¿Me quedará algún "misterio de mujer" después de que mi adorado viejo ya me vió hasta las entrañas?

Con tanta información que hemos adquirido ultimamente (de libros, artículos, videos, clases perinatales, consultas con el ginecólogo, etc, etc) sobre todo lo relacionado a la reproducción humana, la verdad llegué al punto en que veo cada parte de mi cuerpo demasiado funcional como para considerarlo sexy.
Por ejemplo, pienso en mi vagina y reconozco como fue diseñada para propiciar la fecundación y luego servir de canal de nacimiento... pero y a dónde se fue todo atisbo de morbo, todo pudor al siquiera pronunciar la palabrita!!??
¿Se acuerdan en la película de Matrix que dos tipos mirando a la misma computadora, uno veía la imagen de una rubia despampanante en vestido rojo y el otro solo veia la pantalla monocromática llena de códigos? ... más o menos asi me pasa.

En fin.

Pero ni de que preocuparse, ya nada más con haberme desahogado aqui como que puedo volver a ser positiva, y no creo que nada malo pueda resultar de una experiencia tan maravillosa como tener un bebé juntos. Quizá si nos requiera más creatividad, pericia o no se qué; de seguro cuando suceda nuestro reencuentro romántico/erótico efectivamente ya nada será igual que antes pero confío en que saldremos adelante, y entonces la relación será más fuerte, no?

Ya lo contaré cuando suceda.

martes, 17 de junio de 2008

El primero

Era extraño llegar a mi lugar todos los días y encontrar un dulce, un chocolate, un recadito. Je. Estaba enamorado.

Preciosa me decía. Sus ojos pispiretos, del color de la miel, me miraban a lo lejos, en el comedor, en los pasillos. Siempre buscando un pretexto para acercarse y saludar, para hablar conmigo. Un día nos hicimos novios. Al tiempo, me pidió que me casara con él. Yo era la más feliz.

Pasó el tiempo, porque éste siempre pasa, y me enamoré de él. Profundamente. Un amor puro y constante, sincero. Ya no era un amor de niña, sino de mujer. Un amor maduro y correspondido... o al menos eso pensaba entonces.

Se de sobra que me amó igual, con profundidad, con sinceridad pero, en algún momento, ese amor se tornó un martirio estás gorda, hace mucho que no te pones guapa para mí como hacías cuando nos conocimos, ¿para quien te arreglas si salimos? de todos modos te ves igual, mejor no salimos, no me gusta andar en la calle contigo así. y más cosas por el estilo. No. Jamás me puso una mano encima pero sus palabras me pegaban y me pegaban muy fuerte. Dicen que el maltrato sicológico es más fuerte que el físico. Y nadie acepta que está siendo maltratado hasta que está fuera o en algún momentito de lucidez.

A mi me tomó 3 años. Salí porque él así lo quiso. Se cansó de mí y me dejó. Me puso pretextos estúpidos después de seguirme cuando me cambié de ciudad; me cambié de ciudad dejando todo atrás, familia, amigos, vida porque quería hacer una vida con él, la vida que él me había prometido. Salir fué mas doloroso que entrar. Irónicamente yo no quería salir, me resistía a dejarlo ir, me resistía porque lo amaba y pensaba que sin él no podría vivir. ¡qué equivocada estaba!

No fue mi primer amor pero si fue mi primer muchascosas. Mi primer dolor profundo, mi primer hombre, mi primer decepción real, mi primer viaje en pareja... era m todo, era mi mundo. Sentí que me mataba. La única forma de evitar morir fué matándolo a él. En mi mente, él está muerto. En mi corazón, él está muerto.

Fui viuda a los 25 años.

Ágatha

Amor Platónico

1. m. amor idealizado y sin relación sexual.

A Mariano le toco jugar el papel de mi amor platónico. Fue amor a primera vista, yo tenia 14 y él 15 cuando lo ví por primera vez. Yo iba corriendo y choque con él y desde entonces no desaprecio de mi vida. Me dolía la barriga, me sudaban las manos, me daba risa nerviosa, tartamudeaba, me latía de prisa el corazón, todo eso eran efectos secundarios causados nada más por ver a Mariano.
Cada San Valentín le mandaba paletas de corazón con su profe, bajo amenaza de muerte si llegaba a decir quién era la fan del Mariano que cada año repetía esta acción. Pues así crecimos y todo el grupo de amigos al que pertenecíamos conocían mi afición por dicho espécimen y no faltaban las burlas, los aventones para que quedáramos abrazados, y así cualquier artimaña para que por fin anduviéramos. Pero nunca pasó nada, no pasábamos de abrazos, de rozarnos las manos o alguno que otro besito en la mejilla.
Apareció alguno que otro novio mío que yo trataba de ocultar a los ojos de Mariano, llegaron las arpías, digo, novias de Mariano. Pero nunca dejamos de ser amigos, ni él mi amor platónico, yo siempre era parte del inventario de sus cumpleaños y él de los míos. Así por la mitad de nuestras vidas. Mariano hasta ha sido el pretexto perfecto para esta soltería que me cargo.
Pero hasta los amores platónicos pueden perderse un día. Mariano siempre me visitaba cuando me mudaba de ciudad, yo hacía de su guía de turistas. Me gustaba el papel de anfitriona que jugaba con él.
Fue a visitarme, dos días antes de su partida fuimos a bailar, bebimos muchísimo, fumamos otro tanto, nos divertimos como locos. Recuerdo que yo me volvería a mudar de ciudad un par de meses después y eso me daba pavor. Mariano me abrazo y me dijo que yo era capaz de hacer cualquier cosa, que él lo sabía.
Esa noche había sido una de las más largas que he conocido. En el último bar que nos vio esa noche sucedió. Mariano se enredo en mi vestido y caímos al piso los dos y allí empezamos a besarnos. La gente nos miraba, querían ayudarnos a levantar pero ya que nos vieron ocupados, decidieron no molestar. Nos levantamos y sin dejar de besarnos continuamos bailando.
No sé en que momento le perdí el respeto a Mariano, que era casi como mi primo lejano (digo, por eso de que habíamos crecido juntos), hasta decían que nos parecíamos, teníamos los mismos ojos grandes, el mismo estilo de pelo y labios carnosos. Mariano era, puro amor propio. Les explico, decían que yo estaba enamorada de mí misma, del aire de familia que teníamos. Pero eso solo era un detalle en la historia.
En la siguiente canción nos llego la prisa y abrazados nos dirigimos al departamento. Seguimos besándonos todas las escaleras, que eran muchas hasta llegar al 5to piso, no saben como agradecí ese día que el edificio no tuviera elevador.El amor empezó a tomar forma, Mariano después de quitarse la camisa dijo que no tenía condones. Yo respondí rápidamente que había dos en mi bolsa. Mariano me miro de reojo y yo le dije, que eran para un caso de emergencia como ese. Nos echamos a reír.

Hasta aquí recuerdo lo sucedido. La mañana siguiente amanecimos desnudos, sentí que me sonrojé inmediatamente al verlo dormir allí al lado. Maldije al alcohol como nunca había maldecido algo en mi vida.

Me levante con cuidado para no despertarlo, era tan lindo así dormido. Fui a preparar café. Un rato después Mariano llego a la cocina siguiendo ese café. Yo estaba muy preocupada, no recordaba nada. Lo miré y le dije, - que jodida es la vida Mariano, estuve esperando esto la mitad de mi vida y justo cuando pasa, si es que pasó algo, no recuerdo nada. Que jodido! Además que preocupación-.
Mariano me miro con sus ojos de ternura y me dijo que no me preocupara, que a poco me daba miedo quedar embarazada de él. Pues hasta de Brad Pitt, pensé. Me dijo en tono ironico pero con un poco de pena que todavía era mi amor platónico, que nos habíamos quedado dormidos en el último beso.
Acto seguido y con esa mirada picara, levanto la mano izquierda que sostenía el otro condón y dijo - pero siempre es un buen día para perder un amor platónico.

lunes, 16 de junio de 2008

Saudade

Vamos dentro de un taxi, afuera los edificios de La Gran Manzana pasan rapido antes mis ojos, me recuesto sobre su pecho y cierro los ojos, me besa el pelo y su mano toma la mia, afuera esta lloviendo.

Con los ojos cerrados y abrazada a El, pienso en los potreros de la tierra de mi padre, donde de nina me gustaba dar vueltas y vueltas con los brazos abiertos, cerrar los ojos, pararme en seco y abrirlos de repente, el sol entraba a raudales por mis pupilas y la inmensidad del cielo me maravillaba, el cielo de la tierra de mi padre que parece se puede tocar con la mano.

Mira papi, puedo tocar el cielo...


¿Hasta cuándo?

¿Hasta cuándo dejará mi rostro de sonrojarse cuando por casualidad nos encontramos?
¿Hasta cuándo dejará mi corazón de pararse cada vez que me llamas?
¿Hasta cuándo seguiré con la esperanza de que te des cuenta, algún día, de lo que eres para mí?

Era el sábado por la madrugada cuando sonó mi celular, el tono que distingue tus llamadas entorpecía mis movimientos, traté de esforzarme por no contestar porque necesitaba, aunque fuera por una ocasión, negarme ante tus insinuaciones.

Hacía sólo una semana que volvimos a encontrarnos y revivimos aquellas noches de pasión me que llenaban de amor y de ilusión; no fue como antes, esta vez fue mas frío, diría que, tal vez de mi parte, un poco más conciente y con unas copas de valor, logré decirte todas las cosas pendientes que guardaba mi corazón, escuché de tus labios que me querías, que de verdad sentías todo lo que había pasado y que no había sido tu intención lastimarme; fueron palabras que realmente me confortaron.

Al día siguiente fue la mejor mañana que pude haber tenido en mucho tiempo, el despertar contigo siempre me llenaba de alegría, es como una droga que invade mi ser y me permite disfrutar cada respiro.

Creí estar tranquila,¡la mente es tan inteligente para engañarnos! la mía no fue la excepción, quiero todavía pensar que todo lo que dijiste es cierto, por un momento me sentí fuerte y libre de aquél sentimiento que me tortura, pronto me di cuenta de que no era así. Al transcurso de la semana tu acostumbrada indiferencia me hizo ver la realidad, otra vez estoy donde empecé hace un año, con las manos vacías, con la pequeña gran diferencia que en ese entonces no dolías como ahora.

Una vez más me buscaste para lo que para ti es una noche más, no te das cuenta que me doy en cuerpo y alma a ti, para mí es la entrega de amor más pura y sincera, es sentir que, al menos por un momento, eres sólo mío. Esta vez dije que no, no sé si pueda ser lo suficientemente fuerte para volver a hacerlo, contigo me encuentro débil, toda la fortaleza que hay en mí desaparece con sólo escuchar tu voz, tu sonrisa me cautiva y el roce de tus manos termina de enloquecerme, me desprendo de mi ser para ser sólo tuya, pero tú no lo entiendes, para ti es sólo un encuentro casual, una noche de placer... sé que me quieres, que dentro de ti hay algún sentimiento que creo que ni tú puedes explicar y mucho menos aceptar, pero eso no me es suficiente, no para lo que siento.

¿Hasta cuando dejarás de pensar que soy sólo un cuerpo?

Curly

domingo, 15 de junio de 2008

Temporada de lluvias

Fue el día de la primera lluvia cuando se atrevió a acercarse. Siempre me veía a través de la mesa, aunque lo hacía cuando creía que no lo veía. Yo fingía no darme cuenta, alguna vez cuando se cruzaron nuestras miradas se sonrojó un poco, sonrió apenas y desvió la mirada. Casi nunca conversamos más allá de los saludos cotidianos.

Estabamos en el bar de la esquina con un grupo de amigos. Poco rato después de entrar, se acercó, puso su mano en la parte baja de mi espalda y me dijo unas palabras al oído. Creo que fue su aliento cerca de mi cuello o tal vez su olor, lo que me llevó a cerrar los ojos y ver una imagen pasar frente a mis ojos, como de una vieja película.

Había comenzado a llover poco antes de que saliera de casa, caminé las pocas cuadras al punto de reunión. Unas escasas gotas cayeron sobre mis brazos desnudos apenas humedeciéndolos. Me rehusé a sacar el paraguas y ponerme un sueter, era como darle permiso a la lluvia de llevarse la primavera.

El siguió a mi lado todo el tiempo, acercándose de cuando en cuando a mi oído, a mi cama. Afuera seguió lloviendo, adentro reímos con el grupo, contando anécodtas, viendo a ratos el partido de beisbol que pasaba en la pantalla frente a nosotros. En varios momentos se fue la luz y la oscuridad se llenaba de murmullos.

Todos se fueron yendo: tenían planes en otros lugares. Nosotros dos dejamos de pensar en el futuro.

Alargamos el tiempo en el bar, creo que los dos teníamos miedo de romper esta incipiente cercanía o tal vez aún más de que pudiera perdurar. En un momento me atrajo hacia ély dejó su mano en mi espalda. Yo me recargue en su hombro. El tiempo se acomodó en ese instante en forma de caricia.

Salimos de la mano, preguntándonos a dónde ir. Recorrimos calles en busca de algo que no nos atrevíamos a nombrar. La lluvia caía ligera e insistentemente. Apenas nos mojaba, cubiertos por los techos de los restaurantes y los edificios.

En algún momento subimos los dos pisos de escaleras y con la luz que entraba de los anuncios luminosos y las lámparas de la calle nos desvestimos al ritmo de la lluvia. Nuevamente vi esa imagen de vieja película.

Desde ese día no ha dejado de llover. Nosotros esperamos los aguaceros de la tarde para encontrarnos de nuevo. Por ahora creemos que la temporada de lluvia nunca terminará.


El Nudo

Siento un nudo en la garganta solo de pensarle. Sé de sobra que no debería ser así; sé de sobra que hace mucho que debí sacarlo de mi cabeza, de mi corazón.

Quizá lo que me dijo una amiga es verdad: no lo amo, es algo raro, pero no amor. No sé, ¿nostalgia? Pero nostalgia ¿de qué? ¿de lo que no fue y pudo ser? Mmmh... no lo sé.

Pero el nudo en la garganta crece cada vez que se oye esa canción, cada vez que llega el fin de semana, cada vez que lo sueño, ese no me lo puedo quitar con nada. El nudo se agranda y abarca hasta el corazón, lo apachurra, lo aprieta y lo sofoca. Intento deshacerle sin éxito. Intento persuadirme a mi misma de que no tiene ningún caso, de que ese nudo solo me lastima pero... pero, otra vez, no tengo éxito.

¿Y si era Él? No. Si hubiera sido él no se hubiera ido. Si acaso fuera él su amor sería más fuerte que cualquier cosa, incluidos sus miedos, sus traumas, su pasado y el mío.

No. El nudo ahí sigue. La lágrima está presta para salir a la menor provocación. El nudo no se quiere ir. El nudo me sigue apretando el alma.

Ágatha

sábado, 14 de junio de 2008

Para empezar

Soy una floja, una dejada y, por estos días, una mantenida.
Lo único que quisiera cambiar de esta definición coyuntural de mi persona es lo último, pero también es de lo único que por ahora no voy a hablar.
Soy una floja porque a mi eso de ponerse linda para el amor y trabajar en la seducción no se me da. Y eso que he leído cientos de páginas que recomiendan ese compromiso mutuo para que la flama del amor conyugal no termine en llamita.
También he gastado horas de terapia en descubrir de dónde me viene esta fodonguez para dar el primer paso.
Pero ni las lecciones de los libros ni las disquisiciones en el diván me han aportado nada. Lo dicho: soy una floja para echar a andar un rato de pasión.
Ayer por ejemplo, él ya había acabado de acariñarme de los pies a las nalgas y yo aún leía una entrevista en El País.
No, a mi no me pidan que decore el ambiente, que piense en sorpresas o acerque el condón.
Yo soy. Y estoy. Y ya. ¿Not enough?
Digo, si lo analizo tampoco me caigo bien a mi misma, pero creo que la cosa se compensa con mi dejadez. No reparo y le concedo casi todo. Montaditos, de pie, afuera, adentro, sin ruidos, a gritos.
Lo que sí, es que arrancada la escena el paso 2 y el 3 y el 4 y el 5 y el infinito y más allá corren por mi cuenta y dirección. Pon esta almohada. Trabaja con tal dedo. Acaríciame allá. Bésame aquí.
Por eso, al final, lo de ser floja y dejada me viene bien porque es nomás para empezar.

Lía

viernes, 13 de junio de 2008

Mi imaginación

Mi imaginación me juega travesuras muy seguido.

Me pasa con frecuencia que no sé si lo que veo es real. No estoy segura si lo que oigo es real.

Ese día lo vi venir hacia mi con demasiada seguridad. Me asomé a los lados solo para asegurarme que no había nadie más y que podía sonreír sin riesgo a que me viera con cara de y ésta que? entonces tomé mi café y pedí otro, yo sabía que me esperaban pero lo que me recibió era mucho mejor de lo que imaginé.

Esta vez, mi imaginación estuvo debajo de la realidad, no arriba como acostumbra. Esta vez, mi alucine no le ganó a la realidad.

Ágatha

Naamu la originalidad y el origen

Naamu frecuentemente se preguntaba que era aquello que la convertía en una creación original, cual era la suma perfecta y esférica que dictaba la singularidad y autenticidad de aquella fémina. Pasaba horas haciendo listas infinitas de sus pecurialidades, de sus costumbres y manías. Le gustaba sentirse irrepetible como el ADN. Recordaba cuando niña en el kinder abría la tapa de su butaca y tomaba las cajas de crayones, retiraba los tubos de colores y les alineaba con solemnidad para despúes pintar con dedicación arcoiris y mariposas. Su compañera de al lado inspirada en las creaciones de Naamu procedía a copiar los arcoiris y las mariposas con la misma habilidad que una copiadora Xerox. Naamu enfurecida por el plagio levantaba las armas haciendo uso de cada cuaderno y cada libro a su alcance, acomodando estos alrededor del perímetro del pupitre, creando asi un fortín inviolable donde las creaciones de Naamu permanecían a salvo de la audaz falsificadora. De cuando en cuando Naamu asomba su cabeza desde el fortín, miraba de reojo a la imitadora y sacaba su lengua en señal de guerra, la usurpadora de dibujos tan solo le miraba desde la otra orilla del aula con gran sentimentalismo.

Cuando Naamu creció comenzó a estudiar los astros, le parecía absurdo e ilógico hojear una revista y leer su futuro en aquella generalización de todas las demás vidas. Ella creía inadmisible la socialización de almas, mucho más ilógico aun universalizar en las letras de esa manera. Se sentía inimitable por el hecho de haber nacido bajo el signo de Piscis con el ascendente en Géminis. Naamu pasaba horas leyendo su carta astral, aquello le daba paz, le invitaba a creer que la originalidad era asunto de cada mujer.

Naamu como toda mujer había amado en su vida. Había coleccionado manos y canícas, corazones y descorazonados, pecas y zapatos, almohadas y cabellos. También como en toda historia había amado un par de manos mas que otras, motivo que la habia convertido en una obesiva con los origenes y la orginialdidad. Fué por eso que la tarde que Andrés le dijo: "Todas son iguales, disfrazadas de corderos con la piel de lobo debajo", Naamu sintió que aquel hombre que a su ves había coleccionado tacones y labiales, columnas vertebrales y pestañas, suegras y poemas, le había clavado un cuchillo en lo mas profundo y recóndito de su ego. Naamu irremediablemente cayó en el abismo profundo de la impotencia pues ya no tenía cuatro años ni aquella pila de libros y cuadernos para la creación de un fortín que le brindara protección del enemigo, que la pudiese encerrar en su "originalidad" de fémina. Ella en realidad hubiese deseado que Andrés dijera que Naamu era la única distinta a las otras. La única que era felíz cuando desayunaba hotcakes con mimosas. La única que lloraba entre el día venticuatro y ventiseis del mes. La única que se ponía radiante con una lata de dulces bajo su cama, la que usaba la mejor pijama y tenía la mejor voz. La única capaz de colmarle en el dormitorio, la que tenía los mejores trucos y estrategias para una tarde calurosa de Mayo. Naamu no quería ser un cordero bajo piel de un lobo, ella quería ser el lobo y la caperucita roja, queria ser el cuento y los dibujos en el cuento, Naamu quería la totalidad, como toda mujer en esta vida.

Naamu, despertó un Jueves y descubrió, que su amante de las manos únicas había tocado otra puerta que no era la suya. Que aquél hombre ya no buscaba la originalidad de Naamu y que esta ya no llenaba su vida. Ya no era su risa holgada ni sus zapatos de ante negros, los que aquél hombre de las gafas psicodélicas buscaban. No era su inquietud por los viajes ni sus tardes de fresas con yoghur, no era la forma que Naamu tenía de redactarle su amor en cartas perfumadas ni las súplicas por un beso. No era su amor por el Jazz y la entrega con que cantaba al ritmo de Peggy Scott entre martinis. En realidad lo que aquél hombre quería era todo lo que Naamu no era, aquello que ella jamas sería.

Por ello un día, en la cocina mientras horneaba una tarta de manzana, al abrir el horno sintió como poco a poco el calor le llenaba la cara, le llenaba el alma y su tristeza, iba bañándola de pies a cabeza hasta cubrirla de un aroma impenetrable, como si la luz que emanaba aquél armatoste le iluminase la razón también. Buscó el par de guantes acolchonados y retiró el molde para después colocarlo sobre la mesa. Esperó que este se enfriara junto con aquellas ideas que llegaban como ráfagas de salva . Llamó a su cómplice y amiga la chef , cortó un pedazo de la tarta y se la dió a comer. Entonces Naamu esperó. La mujer de rizos dorados y mandíl blanco saboreaba en silencio, con la boca aun llena le dijo: "Sabes, es esta forma tuya de endulzar los postres es lo que te hace única, es como si el azucar tuviese otra tonalidad cuando tu le tocas....."
Naamu con el ego rechoncho extendió sus labios como los arcoriris en sus dibujos y dijo:

- Mientras abria el horno fué que entendí que ella no es yo.

Su amiga le miró con esos ojos que uno solo utiliza con los locos y dejó salir un desesperado:

-Obvio Naamu, la mujer de Andrés no es tu.

-Obvio.....dijo Naamu......Obvio....

Naamu entonces sintió como poco a poco amaba de nuevo esa forma suya de chupar un dulce hasta hacerlo agua en su boca. Como amaba aquella costumbre de calzarse primero el zapato derecho antes que el izquierdo tal como su abuela le había inculcado cuando niña (por aquello de empezar el día con el pie derecho). Sintió como era la única mujer en el mundo que podía reír cuando los vasos enjabonados bailaban en la tarja. Se vió jugando al agente secreto bajo la mesa con su pequeño amor de 6 años. Entonces, solo entonces, ya no le dolieron a Naamu sus caprichos y sus delirios.

Buscó la radio, encendió a Nina Simone y se preparó un martini....Bailó un rato sola en la cocina, con sus rarezas y sus excentricidades, con su originalidad y su origen.....

La Fotografía

Veo su imagen reflejada en la fotografía. Sí, esa fotografía que siempre traigo conmigo, la electrónica que puedo esconder sutilmente en mi celular, la que aparece cuando él me llama.

La veo y sigue sin quedarme claro qué tiene de especial, qué tiene de fabuloso, por qué no puedo sacarlo de mi alma, de mi cabeza. No. No es tan especial. Tampoco es el hombre más guapo ni el más sexy pero no puedo evitarlo. Es más fuerte que yo.

Quito la fotografía para no verla más. Me sigue doliendo como si hubiera sido ayer la última vez que sus manos recorrieron mi cuerpo, que su lengua descubrió mis más íntimos rincones y recovecos. Me duele mucho ver su boca y saber que no la puedo besar, a riesgo de volver a abrir la herida que aún no termina de cicatrizar. Me duele ver en sus ojos que me quiere más de lo que quiere aceptar.

Yo solo espero que, cuando él se decida a seguir a su corazón, no sea demasiado tarde.

Ahora mismo, yo le amo. Mañana, no sé.

Ágatha

jueves, 12 de junio de 2008

Ojos color Caribe

Hace dos meses que lo vi por primera vez, hoy es día que no puedo olvidar esos ojos color Caribe y esa voz con sonido extranjero. Siempre me habían atraído los hombres con marcas de vida intensa en la piel, pero él era el colmo de tan excéntrico gusto.

Cada cicatriz tenía una historia detrás, casi tan inverosímil como los libros de héroes y monstruos que leen los niños y por sí fuera poco tenía la profesión más simpática de la comarca y el mejor sentido del humor de los trece kilómetros a la redonda en los suelo andar. Si lo hubiera mandado hacer a la medida, seguramente el artesano no habría seguido las instrucciones al pie de la letra y tal vez no lograrían hacerme reír esos ojos color Caribe tanto, con solo devolverme la mirada.

Fue el regalo venido junto con esta época de lluvias. Pero así como la lluvia hace, él llegó a meterle un poco de caos y nostalgia a esta vida que pretendía no tener sobresaltos. Esta semana lo noté, llegó el miércoles siempre tan ansiado desde que sé de su existencia y supe que necesitaba reír a causa de él, verlo, escucharlo y olerlo a lo lejos.

Porque es algo que solo se puede tener así, a lo lejos y como en vitrina. No se puede pasar la frontera que nos separa, porque aún no sé, si nos encontramos muy tarde o muy temprano para causarnos este nerviosismo que nos mata cada que nos saludamos.


La muerte de los amantes

Tendremos un lecho de suaves olores,
divanes profundos como sepulturas,
y en tallos y búcaros nos darán las flores
aromas extraños bajo albas más puras.

Nuestros corazones, amado a porfía,
darán de su antorcha la llama postrera:
dos llamas gemelas son tu alma y la mía,
espejos que miran la eterna ribera.

Relámpago único, centella preciosa,
una tarde mística, de azul y de rosa,
el adiós seremos, el llanto, el sollozo.

Y después un ángel, abriendo las puertas,
los espejos turbios y las aguas muertas,
resucitará temblando de gozo.

La muerte de los amantes
Las flores del mal
Ch. Baudelaire

Abro los ojos al escuchar el sonido de un mensaje que ha llegado a mi celular, son las 3 de la tarde en sábado y traigo una resaca horrible, la peor que he tenido a los 22 años de mi vida (en ese entonces), tratando de leer lo que decía, solo entendí te veo a las 5:oo pm en tu casa.

Me levanté de la cama, salí de mi recámara y la señora que limpia la casa ya se había ido, ya no olía a cantina de mala muerte, todo estaba en orden, nadie podía imaginar que unas horas antes hubo toda una fiesta en esta casa, hasta la basura ya se había ido.

Me bañé, depilé, exfolié la cara, todo lo que una mujer necesita para mimarse y verse como princesa siempre... escogí la ropa con toda alevosía y ventaja, una blusa negra con letras rosas que dice RAMONES, una minifalda de mezclilla azul y unas botas negras doctor martin, el cabello suelto como tanto te gusta y los ojos delineados negros que me has dicho desde la primera vez que los viste no has dejado de pensar en ellos.

A las 5:00 pm tocan la puerta, abro y es él con su gorra en la cabeza, esa que nunca se quita, unos pantalones de mezclilla que lo realzan las nalgas, esas nalgas firmes, de deportista, una camiseta verde, de la cual las mangas le quedan ajustadas por sus biceps, dios! es tan guapo, está tan bueno.

Pasa y no dice nada, se acerca y me abraza, después de unos minutos me dice: estás hermosa, eres como una muñequita... nos sentamos en el comedor a conversar, le ofrecí agua y aceptó, pasaron 30 minutos me pregunta si estoy sola, le contesto que sí, me pregunta si vendrá alguien, le contesto que no.

Toma un trago de agua y deja el vaso en la mesa, se acerca y me besa, es un beso largo, queriendo reconocer estos labios que tantas veces antes lo han besado, me mira y dice: tus ojos nunca podré olvidar tus ojos, me vuelve a besar, me hace levantar, de pie los dos, besándonos como si fuera la primera y la última ves con aquella pasión, que siento que me va a comer los labios, me agarra y me sube a la mesa, me acuesta y desliza mis boxer color rosa por mis piernas hasta que caen al piso, va recorriendo poco a poco desde la rodilla hasta la ingle, besando poco a poco, disfrutando cada beso que da, me va diciendo cuanto me ama, cuanto me extraña, sentir sus labios en mis labios inferiores, su lengua dentro de mí, sus manos acariciando todo mi cuerpo, sexo oral, su amor oral, me hace temblar, casi desmayarme del placer.

Me vuelve a levantar y esta vez me lleva en brazos hasta la recamara, cierra la puerta y todo se queda a media luz, le quito la camiseta y mis manos recorren su abdomen, las bajo hasta el pantalón desabrochándole el cinto para después quitarle los pantalones, lo aviento en la cama para subirme arriba de él, me quita la camiseta y me toca los senos con tanta delicadez, se acerca y los besa, mientras baja el cierre de mis botas, lo alejo de mi, me paro y dejo caer mi falda, él se acerca y me empuja hacia la pared, lo empujo yo para hacerlo caer en la cama otra vez, y empiezo a acariciar su pene erecto, tan duro, tan firme, acerco mis labios hacia el, bacilo un poco, subo otra vez a su abdomen y así lo mantengo un rato, hasta que estalla de placer.

El sigue acostado, cambio de preservativo, me subo arriba de él, dejo que entre a mí, me muevo suavemente, le gusta, le agradan mis movimientos tranquilos que van en aumento una y otra vez, hasta volverse más intensos, más violentos, quiere bajarme y estar encima de mí, no lo dejo, una leona no se deja dominar por un escorpión, el resto del tiempo estuvimos en una lucha constante por ser el vencedor, el dominador.

Los dos terminamos rendidos después de casi 3 horas, acostados en la cama, abrazado a mí, con su cabeza en mis pechos me dice: podría quedarme así toda mi vida... suena un celular, es su celular, era su novia quien llama, se levanta y me dice: me tengo que ir... te amo. Se ducha, se cambia, me cambio. Salí a despedirlo, cuando él estaba dentro del carro, me acerque: él me volvió a repetir cuanto me ama, y yo le contesté: ya no quiero verte, nunca más. Me alejé del carro y entré a mi casa, cerré la puerta mientras veía su cara de asombro y de no saber qué pasaba, suena mi celular y contesto: hola amor, dónde vienes?... mi novio: voy llegando a la ciudad, estás en tu casa?... yo: si bebé ven para acá.

Al cerrar esa puerta, le estaba cerrando la puerta al pasado yo no podía estar con una persona infiel, lo puse a prueba y falló... él fue mi amigo, mi amante, mi hombre durante 5 años en mi vida y era hora de decirle adiós... de cerrar ese capítulo definitivamente, quería que me extrañará por siempre, que me recordara siempre... él aún sigue con su novia, sigue enviándome correos, sigue llamando por teléfono siempre sin encontrar respuesta... la venganza es un platillo que se sirve frío.

Y mi novio, pareja, hombre? esa, esa es otra historia.