¿Qué diría ella si lo supiera?
Yo en su lugar moriría.
Saber que estoy en ciertos rincones de tu piel que ella ni siquiera sabe que existen. Que en tu respiración agitada me escondo, y que temes gritar un nombre porque quizá sea el mío.
¿Qué haría ella? quizá cerraría los ojos y se daría por vencida.
Tal vez entendería porqué le haces el amor en silencio, porque a veces te mira a los ojos y no estás adentro. Es posible que comprenda esa pasión loca que te arrebata cuando la penetras, y le rasguñas la espalda mientras la besas con dolor, con el mismo dolor que te enseñé yo.
¿Qué sentiría ella? seguramente le dolería tan profundo que lloraría sangre y le arrancaría las sábanas a la cama queriendo encontrarme y escupir. Le prendería fuego a la casa deseando con el alma verme calcinada, pero no bastaría. Ni volviendo a nacer me olvidas.
Es mejor que sigamos en secreto, revolcándonos en el suelo y diciéndonos amores en el oído, pegaditos al cuerpo para que sólo la piel escuche nuestros delirios.
Continuemos escondiendo las miradas, oliéndonos a distancia, jugando a que estamos olvidados, muertos y enterrados.
Sigamos llevando flores a la tumba de nuestro amor fallecido y digamos con benevolencia ante los amigos: "es que no nos entendíamos..."; aunque en el fondo, en ese brevísimo espacio de honestidad absoluta gritemos sin temor a equivocarnos: "es que nos amamos demasiado".
4 comentarios:
¡¡Me mataste!! Wow... porque no solo la piel sino el alma también tiene memoria, habemos amantes que llegamos para quedarnos y para ser recordadas por siemrpe y en cada ocasión.
"esque no era para mi... yo no era para el..."
Me recordo la cancion: "ojala que no puedas".
Me pegó y me dejó sin palabras.
Así de intenso, así de delicioso se puede amar, no importa si es sólo por un segundo... el "demasiado" no existe, no en el amor.
¡Qué intenso!
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