viernes, 20 de junio de 2008

¿Sin pasado?

Porque sin pasado no tenemos futuro ni somos presente, sería bueno empezar desde tiempos anteriores.

Mi abuelo decía que los tiempos pasados siempre fueron mejores; mi abuela que sus tiempos eran muy diferentes. Yo creo creo que, aunque en el pasado me ha ido bien y mal, sin ese pasado no podría ser quien soy ahora, lo de menos es si fue mejor, peor o igual.

Mi primer amor platónico dejó de ser platónico en el momento que me plantó un beso. Yo tenía 13 años y vivía encerrada en una burbuja maravillosa donde nada pasaba, donde todo era lindo y dulce, donde había vacaciones al menos dos veces al año, donde el calor se solucionaba con un chapuzón en la alberca.

Mi primer beso, a los 13, no me sacó de esa burbuja sino que solo me alentó a pensar que, si hasta ese amor de adolescente, que yo creía más que imposible, podía ser realidad, entonces cualquier cosa que yo deseara con fervor podría suceder. ¡oh, dulce inocencia! ¡qué equivocada estaba!

La vida se ha ido encargando de enseñarme que no todo es color rosa y que no todo es fácil y que, tampoco, todo lo que deseo se hace realidad. La vida también me ha enseñado que todo eso no es verdad: que sí se puede soñar, que sin ilusiones no es divertido y que, si deseo con fervor, sí se pueden realizar mi sueños.

Sin pasado no somos. Sin pasado no tenemos. Nuestro pasado nos permite estar donde estamos.


2 comentarios:

Mond dijo...

Por supuesto que sin pasado no somos lo que somos... es nuestra historia, lo que nos ha hecho... sí, somos nuestro pasado, pero también el presente y el futuro...

Tramontana dijo...

El pasado es parte de nosotros, aunque lo neguemos, aunque digamos que lo hemos superado. Somos hoy por lo que fuimos, por las experiencias y claro, también somos por lo que seremos.