Me encanta sentirte en mi cama, junto a mi. Sentir tu respiración en mi cuello y tu brazo rodeando mi cintura, tu calor. Dejarme vencer por el sueño mientras sé que estás ahí, con tu cabeza en mi almohada. Tu cuerpo y el mío como piezas de rompecabezas que embonan perfectamente, desnudos, sintiéndonos el uno al otro, soñando. Ahí, en mi cama, conmigo... dormidos.
2 comentarios:
porque sólo los amantes pueden dormir en el mismo lugar donde antes hubo fuego.
:)
Deliciosa descripción del momento.
Publicar un comentario