martes, 24 de junio de 2008

olvidos

Para mi sorpresa, jamás lo extrañé.

Desde el día que decidí que debía estar lejos de él, mi corazón y mi cabeza lo olvidaron por completo.
No hubo ni un remordimiento, ni un solo momento de duda.

Yo creí que sufriría,, tenía miedo de luego quererlo a mi lado, que mis manos iban a doler de no sentirlo y no fue así… eso me libero y me permitió seguir mi camino.

Simplemente yo no pertenecía a esos brazos y a esa vida.
Fue un pasajero en mi tren y cuando termino su viaje a mi lado, simplemente se fue.

3 comentarios:

dijo...

¿entonces sí es cuestión de decisión?

La Blu dijo...

más que de decisión... es cuestión de no aferrarse.

no?

Tramontana dijo...

Supongo que son las dos cosas: decisión y no aferrarse. Supongo que es una decisión que se toma desde el principio en cuanto a cómo llevar la relación.