No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces del dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, porque nacer es una alegría que duele. Pequeña Muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña Muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace.
Eduardo Galeano
El Libro de los abrazos
Eduardo Galeano
El Libro de los abrazos
Llevaba tres días llorando debajo de mi cama sin dormir, ni comer, sólo lloraba... Sentía que el pecho me dolía tan fuerte que me sofocaba... Daban vueltas en la cabeza tantos recuerdos, tantas imágenes encapsuladas de corta duración pero lentas muy lentas... Abrazaba la almohada, la olía intentando sacar hasta el último olor a tí pero ese olor lo tenía en todo el cuerpo... Al recordar cada caricia, cada beso sentía como puñaladas me hacían profundas heridas... Quería gritar tan fuerte pero tan fuerte que ni siquiera me salía la voz, no tenía fuerzas...
Desde nuestro último encuentro había estado días esperando que regresaras y poder verte, eras como una necesidad, el complemento que necesitaba, lo único realmente de valor para mí en ese momento, debí sospechar desde el primer día que hablaste y dijiste que volverías días después, la segunda y la tercer llamada hasta que en la cuarta sucedió lo que tanto temía: no voy a regresar, me voy a casar...
¿Alguna vez han sentido cómo se les parte el corazón? ¿Cómo se les acaba el mundo, con tan sólo unas palabras? Quería salir corriendo y que no me detuviera nadie, que me aplastara un camión, me atropellara un carro, me tragara la tierra, cualquier cosa que me hiciera desaparecer.
Yo me encerré días a vivir mi muerte, el golpe final estaba dado y yo estaba tirada en la lona mientras la cuenta regresiva estaba 10, 9, 8, 7, 6, y no me quería levantar, cerré los ojos y no me quise levantar... Desperté más tarde en la cama de un hospital con dos vendas en las muñecas, el haber atravezado la piel con ese filo hizo que mi dolor cediera un poco y pude respirar normal. En la mente seguían los recuerdos de los besos, el dolor, ese dolor inmenso que me hiciste sentir la primera vez que estuvimos juntos cuando te decía que despacio porque sentía que me estabas destrozando y al final de cuentas si lo hiciste no sólo de placer si no también de dolor...
Eras mi todo, compartimos tantas cosas que para mi fueron la primera vez, despertar en las mañanas y ver tu rostro, dormir abrazados, decir te amo, pensar en 2 en vez de 1, comprar todo para dos personas, tu espacio en mi casa, mi espacio en tu casa, tu espacio en mi vida, mi espacio en tu vida... o las veces cuando fumabamos mariguana y yo veia tu cara y decia que eras tan hermoso y tu sonreías sin siquiera poder decir una palabra... El alcohol, los excesos, esas fiestas interminables, eramos como dos estrellas de rock viviendo la vida tan rapidamente, tan fugazmente...
Recuperarse fue dificil, pastillas, psicológos, psiquiatras, la familia, los amigos nada funcionaba, y aunque nunca mencionaba cuál había sido el motivo de esa decisión, porque ni siquiera yo lo sabía, no habías sido tú ya traía tantas cosas que sólo bastó un empujón para caer, yo en realidad esperaba que fueras a visitar o por lo menos llamaras y tampoco sucedió, me aislé sobre todo para pensar en lo que había hecho, toque fondo, desconecte mi cable del mundo para poder cargar pilas y regresar...
Nueve meses después estaba de vuelta, sólo que ya no era la misma persona, cambió todo dentro de mí ahora con dos cicatrices que uso pulseras para taparlas, la sonrisa se esfumó, era tan transparente que podías darte cuenta que estaba vacía sin nada que ofrecer pero estaba viva, y un día después de nueve meses sin saber de tí, sin decir nada, sin siquiera avisar tocaste la puerta, abrí y te dejé pasar...
1 comentario:
Muy bueno sí muy bueno.
Y le vuelve a dejar pasar para volver a caer en las mismas circunstancias. Hay!! el corazón que malos tragos nos hace pasar.
Amiga has colocado una historia muy linda te felicito por ello.
Me despido dejando mis huellas gatunas en tu parcela.
Besos.
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