lunes, 14 de julio de 2008

Perdida en el placer

Dos copas de vino y una película.
Mis piernas en tus piernas y un poco de queso.
Entre escena y escena una mirada clandestina.
Apenas comienzan los créditos y tu boca va directamente a mis muslos.
Me estremezco al sentir tus labios cerca de mi.
Los besos suben poco a poco sin olvidar probar ningún rincón de mi cuerpo.
Nos levantamos y bailamos un poco.
Me llevas a la cama y me despojas de mi ropa, esa que compré especialmente para ti.
Me haces el amor una y otra vez.
Lo único que nos separa es el sudor de nuestros cuerpos.
Me ves, te veo. No dejas de besarme, de tocarme, de estar en mi...
Con un poco de alcohol en el cuerpo, tu aliento, tu piel y tus ojos, me pierdo en el placer.

2 comentarios:

Tramontana dijo...

En lo único que te equivocas es en que el sudor separa. No! El sudor une.

Karen dijo...

Bueno, supongo que eso del sudor es algo así como decir "nada nos separa"... mmm... qué rico!!